EL TIRO CON ARMAS DE PEDERNAL

EN SU ASPECTO PRÁCTICO

Por: José Luis Pérez Pastor

 

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
 

Las armas con llaves de pedernal cubren el espacio de tiempo que media entre las accionadas a mecha y las de percusión o pistón. Este periodo fue mas largo en Europa y América, pero en Oriente lejano no llegó a existir, pasando directamente de la mecha a la percusión. Las primeras laves de sílex tuvieron su origen, al parecer, en centroeuropa en el segundo cuarto del siglo XVI.

Rápidamente se caracterizaron varios tipos de llaves (lo que podría indicar un origen múltiple), que según su procedencia fueron: En España, la llave de Miguelete o de "patilla"; en el país vecino, la llave francesa; en los países nórdicos la llave báltica; la llave holandesa; la italiana o "a la Romana"; la inglesa; la escocesa y también la rusa.

El tipo de llave genérico que en mas lugares se adoptó fue el tipo francés, el cual sirvió de base para que los armeros ingleses de final de siglo XVIII y principio del XIX consiguieran los modelos mas perfeccionados en su estética y funcionamiento. Nosotros, los deportistas tiradores de avancarga, adoptamos generalmente estos últimos tipos de llave de pedernal por sus mayores ventajas.

 

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Detalle de la llave de silex de una replica del rifle ingles Mortimer.

 

NORMATIVA
 

El tiro con arma de pedernal se contempla en la MLAIC en cuatro modalidades de tiro individuales y cuatro por equipos:

Modalidad Nº 1. - MIGUELETE

  • Distancia: 50 m

  • Blanco: Francés de fusil a 200 m.. Circulo de 80 cm.

  • Posición: De pié

  • Armas: Mosquetes militares originales o réplicas de ánima lisa, calibre mínimo 13,5 mm. sin alza trasera.

Equipo: GUSTAVO ADOLFO (4 armas originales)

Modalidad Nº 2. - MAXIMILIAN

  • Distancia: 100 m
  • Blanco: UIT. de pistola. Circulo de 50 cm.
  • Posición: Tendido
  • Armas: Rifles civiles o militares originales o réplicas.

Equipo: WEDGNOCK (3 armas originales)

Modalidad Nº 5. - COMINAZZO

  • Distancia: 25 m
  • Blanco: UIT. de pistola. Circulo de 50 cm.
  • Posición: De pie.
  • Armas: Pistolas civiles o militares originales o réplicas. Ánima lisa. Calibre mínimo 11 mm.

Equipo: WOGDON (4 armas originales o replicas)

Modalidad Nº 21. – MANTON

  • Tiro al plato.
  • 25 Platos. 3 puestos de tiro. 60 minutos de tiempo.
  • Armas: Escopetas y mosquetes, originales o réplicas. Ánima lisa.

Equipo: HAWKER (2 tiradores de percusión y dos de pedernal armas originales o replicas)

 

ASPECTOS GENERALES DEL TIRO
 

El tiro con armas de pedernal es muy diferente al de las de percusión, pareciéndose más al realizado con las de mecha, pero con mas dificultad si cabe.

El problema reside fundamentalmente en el tiempo del disparo. En un arma de sílex, desde que el fiador libera al perrillo hasta que el proyectil abandona el cañón del arma, el espacio de tiempo transcurrido es mucho mayor que en un arma de percusión. Vamos a revisar todos los elementos que intervienen en el disparo para poder optimizar nuestra actuación ante cada uno de ellos.

AGARRE DEL ARMA.- Las armas de sílex tienen que cogerse firmemente. Esto es particularmente importante en las armas cortas, ya que en principio las elevadas cargas que veremos se emplean, nos arrancarían el arma de las manos si no la asiéramos fuertemente. Sin embargo no solo nos limitaremos coger con una buena "tenaza" la empuñadura, también hay que procurar equilibrar las tensiones del agarre, de modo que al liberar el disparador, la resultante de las fuerzas no tienda a desalinear las miras. Por tanto es fundamental hacer ejercicios de tiro en seco con cada arma en particular, para poder perfeccionar el agarre y tomar nota de la forma de hacerlo cuando se consigue que el movimiento de los elementos de la llave desvíen lo mínimo la línea de miras. Como consejo inicial vale que, después de cebar la cazoleta, hay que empezar al empuñar el arma apretando firmemente el anillo formado por los dedos pulgar y medio, siguiendo cerrando sobre la empuñadura y consecutivamente los dedos anular y meñique; el dedo índice puede contribuir al agarre pero solo en su primer tercio, dejando las dos ultimas falanges libres para accionar el disparador. Segundo consejo: es conveniente disparar con un buen gatillo al pelo, así se evitan tirones del dedo índice justo después de soltarse el fiador. Tercero: hay que coger el arma alta, de modo que el eje del cañón se aproxime y permanezca paralelo al eje del brazo; con ello controlaremos mejor el retroceso y que el arma no nos baile de un lado para otro como si sostuviéramos una bandera por la punta del asta. El agarre hay que afianzarlo con el arma cebada, el rastrillo cerrado y el perrillo en posición de seguro. Una vez bien asida la empuñadura, se amartilla el perrillo y se monta el pelo. Montar el pelo al principio puede suponer que se efectúe el disparo o bien al cerrar el rastrillo o al montar el perrillo, en ambos casos no pasaría de ser un susto, puesto que se supone que el arma debe estar siempre apuntando hacia la línea de blancos y sin que se interponga nada por delante de ella.

 

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Detalle de la llave de una replica de la pistola Manton.

 

ACERCA DE LA RECAMARA Y DEL CAÑON
 

Ya he comentado que los tiradores preferimos las réplicas de las armas más modernas (y por supuesto los originales) en orden a conseguir mas perfección en el tiro. Esta aserción vale para aquellas pruebas en que la elección del tipo de arma es libre (Cominazzo, Maximilian y Manton), pero en Miguelete hemos de ceñirnos, según dice el reglamento, a las armas militares y no a las más modernas, ya que deben tener ánima lisa y carecer de alza. Así que nos vamos a encontrar un tipo de recámara como la de la figura 1. El defecto más común en esta recámara es el tener un oído adelantado, de modo que entre el fondo de la misma y el agujero del oído hay una zona posterior que se llena de pólvora. La ignición de la carga propulsora a partir de este punto más acercado a su centro, provoca una serie de efectos que hacen que no sea uniforme la propulsión y por ende el tiro no es preciso. Si tenemos un arma con este defecto, lo aconsejable es hacer otra rabera que rosque unos hilos más, de modo llegue hasta el oído e incluso lo sobrepase un poco, como muestra la fig. 2. En esta recamara, aunque la ignición parte de un lateral es bastante buena, pudiéndose mejorar -en muchos casos notablemente- añadiendo antes de la carga principal otra pequeña carga de pólvora mas fina (y por tanto mas viva) para que prenda mas rápidamente el resto de la carga.

Está descrito (sobre todo en armas originales de paredes debilitadas y aceros poco fuertes) que una carga de inicio superior a 1 o 1.5 gr puede disociar las curvas de presión, produciendo en una primera explosión el desplazamiento de la bala unos centímetros y en una segunda explosión (la de la carga principal) al estar la bala adelantada en el cañón, llegar a producir hernias o incluso el estallido del mismo. Puede que la reflexión tenga más de teórica que practica real, pero por si acaso no conviene emplear más de 1.5 gr de pólvora de inicio.

Así llegamos a una segunda concepción más moderna, fig. 3, en la que el oído queda tan retrasado que se comunica con la carga principal por un túnel excavado en el tapón de la rabera. Esto tiene la ventaja de prender la carga principal desde el centro de la pared posterior de la recámara y el inconveniente de que la ignición se retrase o no se facilite debido al largo recorrido por el túnel desde la parte externa del oído a dicha recámara. El túnel en el tapón de la rabera se empleará luego en las armas de percusión, pero no hay que olvidar que en este tipo de armas, el fuego procedente del pistón penetra violentamente incendiando la pólvora que llena la chimenea y actuando ésta como una precámara de combustión, que favorece, según veremos la ignición de la carga principal de pólvora.

La auténtica renovación en el diseño de las recámaras la aporta Henry Nock. En la fig. 3 vemos el esquema de la citada recámara y observamos la existencia de una precamara a la que los gases inflamados desde la cazoleta acceden por un camino muy corto, explosionan la pólvora que hay en ella y esto actúa de modo parecido al multiplicador de una granada moderna, encendiendo muy rápidamente la carga principal y produciéndose el tiro en un espacio muy breve de tiempo. Además la forma parabólica de la recamara favorece la ignición como si se tratara de un auténtico reflector de linterna.

La recamara de Nock fue modificada por los armeros ingleses posteriores, así Joseph Manton acorta la precamara, la cual no es necesaria tan grande y se obtiene un grado mas de rapidez. Fig.4

Referente a los cañones diré que en la modalidad de Maximilian estos deben de ser largos, a fin de permitir alcanzar a la bala altas velocidades; con estrías bien marcadas, de calibre .50 o mayor, pero sin pasar del .58; estos calibres grandes permiten que la bala, al ser mas pesada, altere menos su trayectoria con el viento lateral. En la modalidad de Miguelete no es tan importante la longitud del cañón y respecto al calibre puede usarse hasta el enorme .75 del Brown Bess si no se pone mucha carga de pólvora. En la modalidad de Cominazzo el cañón puede acortarse, pero se prefiere también un poco largo, porque una mayor distancia entre miras mejora la puntería. Cañones pesados y un armazón sólido contribuyen a minimizar el golpe de la llave al disparar y disminuyen el retroceso.

Aunque los cañones con ánima perfectamente cilíndrica (lisa o rayada) funcionan muy bien, en ocasiones los de forma ligerísimamente cónica agrupan más los tiros. Puede conseguirse este estrechamiento hacia la boca del cañón aprovechando la operación de pulido del mismo, que suele comer más de un extremo que del otro y montando la parte más ancha como recámara.

ACERCA DE LA LLAVE.- La llave en las armas de chispa es la pieza fundamental. Todas tienen que cumplir de un modo u otro el objetivo de procurar un encendido lo más rápido posible. A continuación enumeramos cada una de sus partes:

Perrillo.- Es la pieza que sostiene la piedra de sílex. Su robustez es directamente proporcional a la del muelle real, ya que existe la teoría que dice que con un perrillo pesado, de recorrido corto y propulsado por un muelle muy fuerte, las chispas producidas son mayores y enciende más rápido. En mi opinión el axioma puede aplicarse a las armas largas (Miguelete) pero no es valido para las pistolas, en donde se prefiere un perrillo más corto, con un muelle menos rígido. Las quijadas del perrillo deben sujetar firmemente el pedernal, para lo que pueden usarse unas piezas de cuero o plomo envolviendo la piedra. Cuando el perrillo alcanza su posición más adelantada, debe quedar señalando con el filo del sílex hacia el centro de la cazoleta.

Rastrillo.- Aquí van a producirse las chispas. Es necesario que el acero de su cara de frotamiento esté perfectamente templado, para lo que puede templarse a la fragua de vez en cuando. Pero es mejor "calzarlo" recortando una pieza de buen acero (por ejemplo de sierra de cinta) y soldándola con estaño (o a la plata) a la cara del rastrillo. Las operaciones a realizar son: 1º- destemplar un trozo de hoja de sierra calentándola al rojo y dejándola enfriar lentamente; 2º-recortarla y darle forma con la lima para que ajuste a la cara del rastrillo; 3º - templarla calentando al rojo y enfriando rápidamente en agua; 4º - soldarla al rastrillo con estaño cuidando de no calentar demasiado y revenir el temple. Si se suelda con plata, el punto 3º se omite y realizada la soldadura se enfría toda la pieza en agua para templarla.

Hay que procurar que el rastrillo se abra con cierta facilidad, engrasando su eje y reduciendo la potencia de su muelle. Las chispas saltarán igual, pero los pedernales se romperán menos y el golpe del disparo se suavizará.

La posición del sílex será tal que cuando éste termine su recorrido por la cara del rastrillo quede centrado justo encima de la cazoleta. Si observamos al disparar en seco que las chispas caen atrasadas respecto a la cazoleta, hay que desmontar la piedra y montarla de nuevo un poco más adelantada; si cayeran delante, llevar hacia atrás la piedra. Si el sílex golpea muy alto en el rastrillo, las chispas saldrán hacia todos los lados menos hacia la cazoleta: si golpea bajo, con el ángulo de incidencia agudo, la piedra probablemente se partirá en dos.

Cazoleta.- Debe ser ésta de amplia superficie para recoger el máximo de chispas, de fondo plano y poco profundo, lo cual nos ahorrará pólvora de cebo.

Oído.- La regla general es que los oídos anchos permiten un mejor encendido. Para pistolas y fusiles Maximilian estos serán de 1.5 a 2 mm. de diámetro, siendo para los mosquetes de 2.5 en adelante.

El oído debe estar justo por encima del borde superior de la cazoleta, ya que encenderá mal si está enterrado en la pólvora de cebado o muy alto.

 

OTROS ELEMENTOS DEL TIRO
 

El pedernal.- Tanto el sílex color caramelo como el negro pueden usarse con buenos resultados. También las piedras duras como el ágata pueden emplearse, aunque desgastan más rápidamente el rastrillo.

Pólvora, cargas y balas.- Se requiere una buena pólvora para las pistolas y sobre todo para los fusiles que tiran a 100 metros, siendo apropiadas las pólvoras suizas Nº1 y Nº2 y la PNF2 francesa para las cargas principales y para el cebado la PNF4 también francesa.

Para las pistolas de calibre 45 o cercano, la carga oscila entre 2 y 3 centímetros cúbicos de volumen (1cm cúbico equivale a un gramo de pólvora), con o sin sémola.

Los fusiles para la prueba Maximilian se cargan con unos 4 a 5.5 gr de pólvora comprendiendo en esta carga 1 o 1.5 gr de pólvora de inicio (PNF4).

Los mosquetes son menos exigentes respecto a la calidad de las pólvoras, pudiendo cargarse con 1 o 1.5 gr de pólvora de inicio (PNF4, PNF2, Portuguesa FFFFg y suiza Nº1 o Nº2) seguida de una carga principal de 3 a 5 gr de una pólvora como las españolas FFg, FFFg o portuguesa de la misma granulometría, así como francesa para caza o para mosquete. Luego de la segunda carga de pólvora, añadir una cantidad aproximadamente igual de sémola de trigo y la bala envuelta con un paño o calepino de lino o algodón. También se obtienen buenos resultados con cargas pequeñas (totalizando 3 o 3.5 gramos), sémola o taco de fieltro engrasado y bala que ajuste al cañón sin emplear calepino.

Los calepinos se recortan en forma circular y se mojan en una solución diluida de agua y jabón líquido.

En todos los casos se empleará bala esférica de plomo sin aleaciones.

 

CONCLUSIÓN
Espero que estas líneas sirvan para que el iniciado o el tirador experimentado en armas de pedernal encuentren algo de ayuda, aunque fuese puntual, para la práctica de estas modalidades de tiro que entrañan considerable dificultad, pero que son la esencia misma de la Avancarga.

 

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