| Por: Joaquín Maria de Albisu y Alonso |
| Breve Introducción |
| Cuando admiramos un arma en los estantes de una armería, y la pedimos para tenerla en nuestras manos, quizás estemos sometidos a la llamada de atracción que emite el arma debido a su belleza. Y esta belleza de un arma debe su mayor parte al pavonado de la misma, que nos hace olvidarnos que no es otra cosa que un hierro, eso sí, cuidadosamente trabajado por expertas manos; pero esto solamente lo notamos cuando ya la tenemos en las nuestras y comprobamos el ajuste de sus mecanismos y la suavidad con que funcionan. Igualmente cuando recuperamos un arma mas o menos antigua, y cuyos cañones muestran el paso del tiempo y mientras la soltamos y arreglamos, lo que tenemos en la mano son hierros destinados a cumplir una función, pero su armonía como tal arma, solo la veremos cuando ya esté definitivamente vestida con el pavonado. Después pensaremos que ese tratamiento dado, hace que se conserve durante un mayor tiempo en perfectas condiciones sin demasiados problemas de mantenimiento, con solo prestarle una pequeña atención al finalizar su utilización. Y cómo se llega a realizar este tratamiento y que productos y sistemas se utilizan para obtenerlo, no suele ser asunto que nos interese mucho en esos momentos, aunque sí nos interesa cuando estamos recuperando un arma antigua, y comenzamos a investigar. Fruto de estas pequeñas investigaciones hemos obtenido las notas que a continuación detallamos. Lo que nosotros conocemos como Pavonado, no siempre los expertos lo denominan así, distinguiendo entre Fosfatados y Pavonados. Ambos persiguen la oxidación leve del metal, produciendo una fina capa de óxido uniformemente extendida y a la que por tratamiento posterior se consigue obtenga el color mate o brillante. Por lo tanto, podríamos en principio hacer dos grupos:
|
| 1.- FOSFATADOS: |
| Consiste en la aplicación de sales de un ácido fosfórico, especialmente del ortofosfórico (PO4H3). El ácido fosfórico es un compuesto oxigenado del fósforo. El más importante es el ácido ortofosfórico, que resulta de la acción del ácido nítrico sobre el fósforo rojo, o bien de la oxidación espontanea del fósforo delicuescente en el aire húmedo. En la industria se obtiene de los huesos, tratando cenizas de éstos pulverizados, con un peso igual de ácido sulfúrico disuelto en diez partes de agua, con ayuda del calor. El procedimiento, debido a Liebig, requiere varios días y se funda en la descomposición de los fosfatos cálcico y magnésico por el ácido sulfúrico, con formación de ácido fosfórico y precipitado de los sulfatos correspondientes. El ácido ortofosfórico es tribásico y sus fosfatos pueden ser mono, di y trimetálicos, según el número de átomos de hidrogeno que se encuentran substituidos. Por otra parte, como veremos en las fórmulas que hemos obtenido, se mezcla en ellas, el bióxido de manganeso, (Mn2O), producto utilizado como oxidante en la industria y en los laboratorios. El manganeso es un metal muy refractario, de color y brillo acerado, poco menos duro que el cuarzo y tan oxidable que solo se conserva sumergido en nafta o petróleo. Es di, tri, tetra, hexa y heptavalente, y puede actuar como elemento metálico y como metaloide. El Fosfatado se consigue por inmersión de las piezas a tratar en los líquidos preparados, "cociéndose" las piezas durante un tiempo que varía entre 45 minutos y 3 horas, dependiendo del tamaño de los objetos, para conseguir un perfecto acabado. En primer lugar es necesario limpiar y desengrasar perfectamente los objetos a fosfatar o pavonar, ya que en caso contrario tendríamos problemas en aquellas partes sobre las que hubiera restos de grasa por minúsculos que estos fuesen. Generalmente a continuación se realiza el trabajo de pulir, aunque esto no siempre es necesario. Si se quiere un acabado rugoso, una vez desengrasado, se somete a chorro de arena con lo que sería suficiente. En plan artesanal el desengrasado se realiza sumergiendo en una solución saturada de sosa cáustica, la pieza a desengrasar y llevando por calentamiento hasta la ebullición la solución. Una vez comenzada la ebullición se mantiene durante 1 hora, con lo que se conseguirá que quede totalmente limpio de grasa. A continuación se sumerge la pieza en un recipiente con cal viva para garantizar la eliminación de la grasa. Se enjuaga con abundante agua para retirar el resto de cal, y se seca la pieza, teniendo cuidado de no tocarla con las manos ni que pueda tener contacto con cualquier cosa que tenga grasa o aceite.
|
| FORMULAS PARA FOSFATAR: |
| Indicamos las proporciones para tres formulas en base del ácido fosfórico.
Estos ingredientes los llevamos a ebullición e introducimos las piezas (sin tocar con los dedos; utilicese guantes de cirujano). Esperamos que por evaporación se reduzca el volumen hasta 1/5 parte del volumen inicial. Se podrá observar el acabado deseado ya que se va produciendo una capa gris-negro-verdosa, que oscurecerá cuando aceitemos las piezas.
Los llevamos a ebullición como en la fórmula anterior y esperamos a la reducción del volumen hasta 2/3 del volumen inicial. Esta formula es más rápida que la anterior, ahora bien si dejamos que se evapore por más tiempo, la capa obtenida será mas gruesa y resistente.
Se lleva a ebullición y se trata durante un tiempo de 1 a 4 horas, según el tamaño de la pieza. Una vez pasado el tiempo de inmersión, se retiran las piezas, se dejan enfriar y se enjuagan o mejor todavía, se vuelven a cocer en otro recipiente con agua solamente, con lo que se hace desaparecer los restos del fosfatado. Se secan a ser posible con aire caliente, y sin dejar enfriar se bañan con aceite de linaza durante 24 horas, procediéndose entonces a limpiarlas con un paño de lana.
|
2.- PAVONADOS: |
| Entendemos por pavón el producto de color azul, negro o café, con que a modo de barniz se cubre la superficie de los objetos de hierro y acero para preservarlos de la oxidación Uno de los procedimientos industriales utilizados consiste en el oxidado electrolitico, que da un tono pardo oscuro y se ejecuta descomponiendo el agua en el voltámetro cuyo ánodo es el objeto metálico. También se oxida por medio de baños o pinturas de sales metálicas oxidantes, en general venenosas tanto ellas como sus vapores, por lo que deben ser manejadas por especialistas en estos procedimientos. Después de la acción química es necesario un enérgico pulimento. El ácido ferrosoferrico que se forma protege el hierro subyacente de su ulterior alteración. Los tonos negros y azules se dan con pinturas de sales de diversos metales y el colorante correspondiente.
|
| Existen diversos procedimientos de pavonar: |
Se obtiene una pasta y se aplica "a muñequilla" en sucesivas etapas.
Las formulas de oxidación por este procedimiento contienen compuestos muy peligros y venenosos. Se aplican en general mediante brochas y en varias veces.
Usado generalmente para pequeñas piezas. El color que se obtiene en general suele ser azulado brillante.
Se basa en enterrar la pieza a pavonar y calentar.
|
FORMULAS PARA PAVONAR |
| Para el pavonado de cañones se ha venido utilizando el procedimiento detallado como " pavonado por acción del calor,mediante el calentamiento de la pieza inmersa en un liquido mezcla de diversos productos químicos, y que indicamos con el nº 1, a)". Para utilizar estas formulas, solían tener recipientes realizados en chapa de 3 milímetros con unas dimensiones de 90 cm. de largo por 20 cm de ancho y 30 cm .de alto dotadas con una fuente de calor, que modernamente era mediante resistencias eléctricas o varios difusores de gas, que dan mejores resultados cuando el recipiente sea grande y se vaya a introducir piezas grandes. Antiguamente la fuente de calor solía ser la fragua de herrero. Veamos algunas de las formulas de finales del siglo XIX, basadas en mezcla de sales.
Las piezas a pavonar deben quedar cubiertas de agua destilada.
La utilización de estas formulas han dado muy buenos resultados. Los acabados son diferentes según la formula utilizada. Los gases que emanan pueden ser tóxicos, por lo que no se hacían en lugares cerrados sino en lugares bien ventilados. El proceso se terminaba mediante el aceitado y posterior pulido a mano. Para el Pavonado por oxidación lenta, se hace una mezcla a partes iguales de Tricloruro de antimonio y mantequilla vegetal, la que puede sustituirse por aceite de colza. Por calentamiento y removiendo suavemente, se obtiene una pasta que se aplica a muñequilla con un paño de lana, dejando secar durante 24 horas. Transcurrido este tiempo se frotan las piezas para retirar el oxido no fijado. Se vuelve a aplicar la pasta y repetir estos pasos durante 10 a 15 días. Para finalizar se pule, se aceita con aceite de semilla de lino o se encera con cera cerote. En el Pavonado al ácido negro, debe utilizarse recipientes de porcelana o de loza, en los que se pone a hervir el agua hasta la ebullición. Entonces se añaden los productos hasta que se disuelvan. Se retiran del fuego y se deja enfriar. Las formulas de oxidación lenta contienen compuestos muy peligrosos y venenosos, solamente aptos para ser manipulados por verdaderos profesionales especialistas en estos productos.
La solución obtenida se aplica con brocha. Se deja actuar durante 8 horas para que se produzca la oxidación y a continuación se introducen las piezas en agua hirviendo durante 15 minutos. Después se cepillan las piezas, se enjuagan y se secan. Este proceso se repite durante 3 o 4 días, antes de darlo por finalizado. Para obtener el pavón azul, en un recipiente de vidrio se hace una mezcla, utilizando una varilla de vidrio, de una parte de nitrato sódico con dos partes de sosa cáustica y dos partes de agua en volumen. Se calienta la mezcla hasta la ebullición y se introduce la pieza en la mezcla, manteniendo la ebullición hasta que adquiera el color deseado. A continuación se enjuaga la pieza con agua muy caliente y se deja secar. Igualmente si en un recipiente de vidrio y mediante la varilla de vidrio para realizar la mezcla, se introducen 100 gramos de agua destilada, 20 gramos de sulfato de hierro sólido, 6 gramos de Percloruro de hierro, 20 gramos de sulfato de cobre, 30 gramos de ácido nítrico y 30 gramos de alcohol de 90º, se obtiene pavón negro. Esta mezcla se conserva tapada con una tapa de vidrio en recipiente de vidrio. Se aplica con una muñequilla (bola de trapo con algodón) impregnada con la mezcla anterior dejándola actuar durante 24 horas. Sin tocar la pieza con las manos se sumerge en agua a punto de ebullición fuerte durante 30 minutos, sacándose la pieza y dejando que se evapore el agua por sí sola. Una vez seca, se cepilla y pule con lana de acero. La operación de untado y hervido se repiten hasta tres veces. Cuanto mejor se cepille y pula entre operaciones de mayor calidad será el pavonado resultante.
|
| Pavonado directo o indirecto por calor: |
| Procedimientos utilizados para pequeñas piezas y tornilleria, cuando se están reparando armas. El punto de mira de mi pistola libre, que tuvo que ser rehecho, lo pavonamos mediante este procedimiento, de calentar la pieza colocada sobre una chapa metálica y aplicarle el soplete por debajo de la chapa hasta que se consiguió el pavonado azul del punto de mira. A continuación se introduce la pieza en un recipiente con aceite mineral, con lo que se consigue que el color azul del pavonado pase a ser oscuro. Y por ultimo el Pavonado por cubrimiento se basa en enterrar la pieza o piezas a pavonar y calentarlas enterradas a fuego lento. Como medio puede utilizarse arena de playa, limpia y libre de sales, cenizas de cortezas de roble o cal viva. Se debe tener cuidado de que las piezas a pavonar estén en el medio, sin tocar el fondo del recipiente. Por desenterramiento se puede ir observando el tono que van cogiendo, teniendo precaución de no tocar las piezas con las manos, hasta tanto no se hayan aceitado una vez conseguida la oxidación. Con todo cuanto antecede espero haber dejado satisfecha la curiosidad de alguno, al que en su día le hice la misma sugerencia que también aquí indico: Esto es fruto de mis andanzas de trabajo por talleres siderometalúrgicos durante mi juventud, así como del estudio de diversas materias ad hoc, pero cuando he tenido que pavonar una carabina fabricada hace aproximadamente medio siglo, no he utilizado estos conocimientos. He ido directamente al " profesional con establecimiento abierto", es decir a quien sabe como hacerlo realmente, y le he encargado el trabajo, que por cierto ha sido hecho perfectamente y por una cantidad de dinero muchísimo más inferior que el costo de la compra de alguno de los productos aquí indicados, amen de que algunos otros productos es impensable obtenerlos sin ser profesional conocido por los vendedores. Dentro de la armería, dejemos que cada profesional o como antiguamente se decía cada gremio haga su trabajo, y disfrutemos del producto terminado, que es la misión del "gremio de tiradores".
|
PAVONADO DE ARMAS II |
| Dentro del espíritu divulgativo que se persigue con estos artículos que publica el Club de Tiro Olímpico de Alcorcon, se ha preparado una segunda parte sobre pavonado de armas, en la que se amplían las notas facilitadas en la primera parte y se incluyen dos antiguas disposiciones legales del siglo XIX, demostrativas del interés que siempre ha suscitado el pavonado de las armas. Primeramente, ampliamos el paso inicial e importantísimo de la preparación para realizar el pavonado, con soluciones desoxidantes; después, relacionamos varias formulas para pavonar, utilizando diferentes procedimientos y finalmente, se transcribe un resumen de dos disposiciones legales sobre pavonado de armas. Comenzamos por las:
1 - Solución de ácido bórico, al 10 %
2 - Solución al 5 % de Bisulfato potásico:
3 - A una solución de sosa cáustica al 20 % (100 centímetros cúbicos), añádase 15 gramos de limaduras de zinc.
|
| Pavonados: |
| Dentro del pavonado por inmersión en sales cáusticas, vamos a indicar otras formulas:
Y ahora indicamos una sencilla y bastante efectiva fórmula:
|
| Dentro del pavonado por oxidación lenta, voy a indicar dos fórmulas con una advertencia muy rigurosa: Están basadas en la utilización del sublimado corrosivo, substancia blanca, volátil y VENENOSA, soluble en agua caliente; comienza a sublimar a los 100º C, se funde a 278º y hierve a 307º. Químicamente hablando es el Cloruro Mercúrico (Cl2Hg), que se obtiene industrialmente sublimando Sulfato Mercúrico (SO4Hg) mas sal (ClNa) Téngase en cuenta que es diferente del Cloruro Mercurioso
(ClHg), y que éste no es soluble en agua. En las notas manuscritas que estoy manejando, entre otras, existen dos fórmulas. Una de ellas sin cantidades y la otra con la indicación de que se debe pesar por medio de un areómetro (instrumento pesa ácidos diseñado por Baumé), por lo que las dejé sin incluir y que revisando libros antiguos he tenido la sorpresa de encontrar que habían sido de Ordenanza, la primera para la fábrica de armas de Oviedo, según Real Orden de 8 de marzo de 1.854, y la segunda para la fábrica de Trubia, según Circular de la Dirección General de Artillería de 21 de mayo de 1.858, esta segunda, para pavonar las armas del modelo de 1.857. Las indico tal cual vienen en las notas que no había
incluido en el artículo anterior. La tintura de acero, que se indica en la segunda fórmula, se obtiene mezclando con una varilla de vidrio, en un recipiente de vidrio, 88 gramos de ácido clorhídrico con 33 gramos de limaduras de acero. Se deja reposar la mezcla, removiéndola de vez en cuando hasta que no queden residuos sólidos en el recipiente. Sin embargo, la Circular citada, explica taxativamente cómo hacerla y lo veremos al copiar ésta, al final del trabajo.
|
| En el apartado de Pavonado directo por calor, voy a indicar un procedimiento muy sencillo para pavonar cañones de armas, desarrollado a partir del sistema básico, que consiste en calentar con soplete las piezas a pavonar y sumergirlas en un recipiente con aceite mineral para enfriarlas, consiguiendo un tono de pavonado oscuro. Veamos el procedimiento modificado:
El color obtenido es un negroazulado tornasol, propio de las armas antiguas de finales del siglo XIX.
|
| Y como final de estos artículos, se transcriben resumidas las dos disposiciones oficiales que fueron norma de obligado cumplimiento en los arsenales de Oviedo y Trubia.
Pavón que se da a las armas en la fábrica de Oviedo. Composición: Acido nítrico debilitado o extendido en agua, hasta que marque de 5 a 6º en el areómetro. Modo de usarlo: Se principia por poner el cañón perfectamente limpio y seco; enseguida con un hisopo o trapito se unta con esta disolución, y se coloca arrimándolo a la pared, y el cañón principia por tomar un color verdoso que se vuelve rojo al secarse. Cuando se halla ya perfectamente seco, para lo que necesitan transcurrir veinticuatro horas, o más si la atmósfera está cargada de humedad, se frota el cañón con un cepillo fuerte, y enseguida se le pasa un paño que le deje limpio de todo el polvillo que el cepillo había desprendido. En este estado y acto seguido vuelve a untarse con a misma disolución, y del modo ya indicado vuelve a colocarse en posición vertical hasta que se halle perfectamente seco de esta segunda mano, y se repite otra vez la operación del cepillo y el trapo. Generalmente hay necesidad de repetir estas operaciones de seis o siete veces, que ocupan en tiempo seco el mismo número de días, al cabo de los cuales se encuentra el cañón perfectamente cubierto de un color achocolatado, y en ese estado se mete en agua caliente, en donde permanece de cuatro a cinco minutos, se seca perfectamente con un lienzo, y se unta enseguida con un lienzo ligeramente mojado en aceite de linaza secante. A las cuatro o cinco horas se quita con otro lienzo este aceite secante, y enseguida se le da una ligera capa de aceite común, con lo que queda terminada la operación Pavón que se da a las armas del modelo de 1.857. 1 - Receta:
2 - Preparación:
Nota.- El vitriolo azul es el Sulfato de Cobre 3 - Preparación de la Tintura de acero:
4 - Aplicación:
|
| PAVONADO DE ARMAS - EJEMPLO PRACTICO He aquí un ejemplo práctico, utilizado hoy en día para realizar pavonados. Está siendo utilizado desde hace bastantes años y sin que se haya detectado ningún problema.
La cubeta en la que se introduzcan las piezas debe ser de acero inoxidable y generalmente tiene unas medidas de 200x400x250 cm. En España el Nitrito Sódico usado por el amable comunicante, recibe el nombre de FERROSTONE, y lo adquiere en Productos Turco, S.A., de Barcelona, c/Feixa Llarga d¨l Ham. Su teléfono es 93 33 503 58. Y la sosa cáustica, es de fácil adquisición en cualquier droguería.
|
| OTRO EJEMPLO PRACTICO SOBRE PAVONADO Hemos recibido consultas realizadas por diversos lectores, solicitando información sobre productos y formas de pavonar, asi como solicitando les indiquemos cómo desarrollar en la práctica el pavonado. Queremos hacer constar que no somos pavonadores de profesión, por lo que no nos es posible indicar los productos que se vienen usando actualmente en la industria del pavonado. Por otra parte ya hemos indicado que el uso de ciertos productos conlleva riesgos, al ser unas veces, tóxicos los vapores que se desprenden o ser productos intrinsecamente venenosos, los utilizados en este tipo de industrias, por lo que deben ser manipulados con total conocimiento de los mismos y del uso que se está haciendo de ellos. Por otra parte queremos recalcar que dentro de la página web del Club de Tiro Olimpico Alcorcón, se han publicado artículos sobre diversos aspectos relacionados más o menos directa o indirectamente con el tiro, algunos didácticos y otro divulgativos. Y dentro de este último apartado, es donde se encuentra este artículo sobre Pavonado de Armas, en el que se describen fórmulas y procedimientos realizados de forma artesanal, sin ninguna intención de entrar en los procedimientos industriales que se realizan en la actualidad. Ello no obstante, y por esta única vez, vamos a explicar como utilizar en la práctica una solución desoxidante, un desengrasado y una solución pavonadora. Estas tres partes de un mismo fin, pavonar un algo, ( un cañón de un arma, por ejemplo), implican a su vez un pulido de ese algo, pulido inevitable, pero que debe ser realizado de forma tal que no agreda más de lo necesario al objeto a pavonar, utilizando a tal fin, lanas de acero de 3 ó 4 ceros y mucha paciencia, en lugar de utilizar las pulidoras mecánicas, mucho más rápidas pero también mucho más agresivas. Veámoslas : En la segunda parte de este artículo y dentro de las Soluciones Desoxidantes, figura con el número 3, una solución de base alcalina que se prepara en las siguientes proporciones: A 100 centimetros cúbicos de de una solución al 20% de Sosa Cáustica, le añadimos 15 gramos de limaduras de zinc. Si metemos en ella la pieza a desoxidar, no pasará nada. Pero si calentamos el baño hasta alcanzar una temperatura entre 60 y 80 grados Celsius, empezará a desprenderse del mismo hidrogeno, el que atacará enérgicamente al óxido. El óxido, dependiendo de su cantidad, quedará eliminado en un plazo de dos a tres horas. Este método de desoxidar, tiene, además de la facilidad de obtención de los materiales y la sencillez de su preparación, la ventaja de que no altera las superficies pulidas, no necesitando de ninguna acción posterior para retirar restos de ácidos, al ser una solución alcalina. Con una inmersión en agua caliente es suficiente. En este tipo de trabajos hay que ser muy cuidadosos con la limpieza, ya que un error en ésta puede arruinar un trabajo. No deben tocarse las piezas con las manos ni dejarlas junto a aceites y grasas, que dejarian huella al realizar el pavonado, el que resultaría irregular e impredecible. En general se utilizan alambres para el manejo de las piezas a pavonar, cañones de armas incluidos. El desengrasado puede hacerse simplemente con gasolina, o con una solución al 5% de sosa o potasa cáustica. En este caso último se deben eliminar los residuos alcalinos, lavando la pieza a desengrasar. Los últimos restos de grasa se eliminan frotando la pieza con un trapo impregnado de alcohol de alta graduación. Para el proceso de Pavonado, vamos a utilizar la fórmula número 6, de las indicadas en "Fórmulas para pavonar". Es un pavonado al baño de sales, que da muy buenos resultados, siendo a su vez fácil de aplicar y relativamente barato, aplicable a cualquier tamaño de pieza. La temperatura de trabajo oscila alrededor de los 130ºC. Recordamos la fórmula:
Forma de proceder a realizar el trabajo: En un recipiente de hierro, de dimensiones apropiadas, se introduce la sosa y el nitrato, (sin necesidad de mezclarlos, si no se quiere hacerlo). Se añade el agua , y se lleva la disolución a temperatura de ebullición. Sumergimos la pieza previamente desengrasada, y observamos directamente la toma de pavón por ésta. Se debe controlar la temperatura del baño, por medio de la observación de las burbujas de ebullición, puesto que debemos mantenernos durante toda la operación por debajo de la temperatura de ebullición, pero cerca de ella. Generalmente, en unos 15 a 30 minutos habremos alcanzado el tono de pavón, con lo que retiraremos la pieza con todo cuidado para evitar salpicaduras, y la introduciremos en un recipiente con agua hirviendo, en el que la mantendremos durante un cuarto de hora aproximadamente, para limpiar la pieza de los restos de sales de baño, que de no ser retirados seguirian su proceso de oxidación. En este momento se produce la fijación del óxido y su converión en óxido magnético. A continuación se seca y se aceita con aceite mineral (neutro). Incidencias: Puede darse el caso de que durante la operación, la pieza a pavonar tome un color verdoso. En ese caso es necesario sacarla de inmediato, lavarla, volver a pulir y empezar de nuevo todo el proceso de pavonado, pero variando la proporción de la mezcla, reduciendo la cantidad de sosa. En general el exceso de nitrato no perjudica, solamente ennegrece más el pavonado. Hemos de aclarar que para los restantes procedimientos de desoxidación, nada más retirar la pieza de la solución desoxidante, hay que introducirla en agua hirviendo a la que se habrá añadido, sosa caustica, para neutralizar ácidos; cepillar los restos de óxido, volverla a sumergir en agua y secarla a continuación lo más rápidamente posible. Igualmente hemos de advertir tambien, que los procesos de oxidación, son simples, repetitivos, lentos y hasta tediosos. Consisten en dar una ligera y uniforme capa de solución oxidante a toda la pieza, esperar a que se seque formando óxido, cepillar con un cepillo de alambre fino o de cerdas duras, o lanas de acero, o estropajos de aluminio, para quitar el polvo de óxido que no forma par o cuerpo íntimo con el acero a tratar; volver a dar una nueva mano de oxidante y repetir estas acciones descritas hasta que la uniformidad del pavonado nos satisfaga, ya que el pavonado irá tomando cuerpo en sucesivas pasadas, siendo al principio muy desigual. Una vez consideremos que el color y el cuerpo tomado es uniforme, procederemos a fijar el pavonado sometiendo la pieza al vapor de agua o introduciendola en agua hirviendo durante 5 minutos como mínimo para convertir el óxido en magnetico. Despues de un tiempo la secamos y la aceitamos con lo que el proceso está terminado. La secuencia a seguir para realizar un pavonado, sería la siguiente:
ADVERTENCIAS IMPORTANTES Hemos de advertir a quien pretenda utilizar este método de pavonar que este baño de sales es altamente corrosivo. Sus salpicaduras destruyen todo lo que tocan, por lo que hay que usar guantes, ropa vieja y mucha precaución con el volcado del recipiente contenedor de la solución pavonadora. Igualmente hay que tener mucha precaución de realizar estas operaciones al aire libre o en lugares totalmente ventilados, ya que los vapores pueden perjudicarnos a nosotros, a materia orgánica presente o a elementos metálicos que se encuentren en las inmediaciones, ya que este baño destruye el aluminio, las soldaduras de estaño, y las aleaciones ligeras. Igualmente destruye todo compuesto organico. La presencia de cobre o compuestos del mismo, como el latón, el bronce, etc., pueden destruir, o en su caso realzar, si esto es lo que se busca, (previo ensayo para conocer como reacciona el acero a tratar), el pavonado de la pieza en tratamiento, ya que el compuesto de cobre o éste mismo, suele pasar a la pieza a pavonar, unas veces de manera uniforme y otras no tan uniforme, en general arruinándonos el pavonado que queriamos obtener. Al pavonar cañones de armas, será necesario tapar los extremos para que no se introduzcan en el ánima los liquidos tanto desoxidantes como pavonadores, a no ser que queramos intencionadamente introducirlos. Y por último, no daremos más explicaciones sobre este tema, recordando a aquellos que quieran experimentar con estos metodos, que toda la responsabilidad de sus actos, es solo suya, declinando por nuestra parte cualquier imputación que se nos pretenda hacer, ya que hemos advertido hasta la saciedad de los peligros inherentes a la utilización de productos quimicos y de estas fórmulas, por personas insuficientemente formadas a tal fin.
|
| Como podemos ver, fórmulas claras y sencillas y fácilmente utilizables aún hoy en día. Pero vuelvo a hacer la misma recomendación que en el artículo anterior. Todo cuanto antecede está escrito como mera divulgación de los diversos procedimientos de pavonados, para ampliar los conocimientos de aquellas personas interesadas en estos temas. Pero al tiempo de tener que pavonar un arma, bien sea antigua o bien sea moderna, la mejor opción sigue siendo dirigirse a un profesional pavonador, de los cuales tenemos en España muchos y con abundancia de conocimientos.
|