¡¡ Adiós michelines !!

 

 

 

Si tu problema está a la altura de la cintura, aquí tienes una ayuda útil que podrás poner en práctica. Hacer que desaparezca no es más que cuestión de tiempo y un poco de voluntad. Di adiós a los michelines en tiempo récord.

Guerra a los michelines

Michelines. La cintura es una zona en la que con frecuencia se acumula la grasa.

Si pensabas que para disminuir el diámetro de tu cintura bastaría con un poco de movimiento de vez en cuando puede que estés equivocado.

Curiosamente el primer lugar en el que se acumula la grasa corporal es uno de los últimos en desembarazarse de ella. Hacer que desaparezca no es más que cuestión de tiempo y un poco de voluntad.

Esa grasa que se esconde bajo tu ombligo no apareció de golpe, habitualmente es fruto de la ralentización del metabolismo que ocurre a partir de los "veintitantos", que hace que tu cuerpo consuma menos energía (y queme menos grasa).

En unos cuantos años, de cinco a diez desde que tu metabolismo empieza a declinar, este enlentecimiento va formando un antiestético acúmulo justo encima del cinturón.

Cuida tu alimentación

Como regla no ingieras más de 1 gramo de grasa por cada kilo de peso corporal al día. Si pesas 80 kg, ya sabes, no te pases de los 80 g de lípidos por día.

Ejercítate adecuadamente

 Le sacarás más provecho a los ejercicios de larga duración de una intensidad moderada (aeróbicos) que a los de alta intensidad, que además de dejarte "hecho polvo" no se pueden mantener por largo tiempo.

Corre, pedalea, patina, camina por la montaña o nada a un nivel tal que te cueste pero te permita mantener la conversacion, durante al menos una hora por sesión, vas a quemar más grasa.

Fortalecer tus abdominales

Tu tripita se "va hacia delante" entre otras razones porque la pared abdominal está más laxa de lo que debiera y porque los músculos de esa zona ceden adelante ante la presión del volumen que han de contener. Haz una buena sesión de abdominales.

Los clásicos encogimientos te irán bien: tumbado en el suelo, con rodillas flexionadas, manos a los lados de la cabeza, separa los hombros del suelo unos centímetros manteniendo el contacto de la zona lumbar con el suelo.

Te ha de quedar claro que has de combinarlo con trabajo aeróbico para conseguir resultados.

 

 

Procedencia: Sport Life
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