| La pólvora, un insumo que todo tirador consume casi a diario, pero en
el que no todos reparan. Tan solo quienes se dedican al arte de la recarga, destinan
atención en este detalle. Pero en función de nuestro deporte, se lo podría denominar
cómo piedra angular de todo el desarrollo del tiro deportivo y uno de los descubrimientos
que cambió los linimientos del poder en el mundo. Está de más decir que imperios han
crecido y madurado, al amparo de esta alquimia.
Yendo a un elevamiento histórico, el término pólvora deriva de la palabra polvo, cuyo
origen es el aspecto que presentaban las pólvoras de fabricación primitiva.
Se denomina pólvora a la mezcla de sustancias que son capaces de reaccionar en breve
tiempo y que generan gases a grandes diferencias de temperatura y presión y a su vez
producen determinado trabajo mecánico.
Estos materiales tienen la característica de ser propulsores, y cabe destacar que las
explosiones de dichos materiales se diferencian en dos categorías : explosivos
"detonadores", que son de transformación instantánea y que se produce en la
totalidad del explosivo, por lo tanto es incontrolable. La segunda categoría son los
explosivos "deflagradores", en los cuales el proceso es mas lento y se producen
por capas, generalmente desde la superficie de él explosivo hacia el interior del mismo
de modo controlado. Este tipo de explosivos deflagradores son los que se usan
habitualmente para impulsar un proyectil.
Los dos grandes tipos de pólvoras son las llamadas pólvoras negras y las pólvoras sin
humo (más modernas); aunque la clasificación es mucho más amplia.
En este artículo comenzaremos por dar una explicación sobre las pólvoras negras que de
hecho son las más primitivas.
En sus comienzos se constituían por simples mezclas de elementos que generalmente se la
mezclaban en el mismo momento de usarlas. A la pólvora negra también se la llama
mecánicas por estar formadas por mezclas de sustancias combustibles y comburente
(sustancia que genera oxigeno para poder producirse la combustión), y sin procesos
químicos que intervengan. Es extremadamente sensible al calor y a la fricción; y la
ignición se produce por la rápida oxidación del carbón y el azufre usando el oxígeno
liberado del nitrato de potasio, y al quemarse libera una gran cantidad de calor pudiendo
llegar hasta alrededor de los 1700 grados.
Cómo en sus comienzos no se lograba un graneado muy homogéneo en tamaño y forma ya que
la irregularidad daba formas tales cómo esféricas, en tabletas, hexagonales, cúbicas y
demás, la combustión era muy variable provocando efectos indeseables cómo la explosión
del arma misma. Las primeras mezclas de las que se tiene registro fueron en Francia en el
año 1338 utilizando la siguiente mezcla: salitre (también llamado nitrato de potasio,
como agente oxidante) 50%, azufre (sólido amarillo y mayor productor de humo, dicho
mineral se encuentra cerca de los cráteres volcánicos y de los manantiales de agua
caliente como en Italia, Sicilia y EEUU) 25% y carbón o carbono (cómo agente reductor y
al cuál se debe su color negro) 25%. Años más tarde (1350) Inglaterra utilizó la
mezcla : salitre 66,6%, azufre 11,1% y carbón 22,3%.
En los años subsiguientes se comprobó que variando el tamaño y la forma de los granos,
variaba a su vez la presión en la combustión. También con el afán de perfeccionar la
combustión se reemplazó el salitre por oxígeno portante cómo el clorato de potasio
cuya fórmula era: clorato de potasio 49%, prusiato de potasio 28% y azufre 23%; pero esta
mezcla era muy corrosiva y su única ventaja residía en producir pocos residuos en su
combustión.
Cabe destacar que la pólvora negra tiene altos residuos de combustión llegando a un 60%
de su peso original y son de sulfuro de potasio, sulfato de potasio y carbonato de
potasio, e influyen en el humo denso y el olor característico de este tipo de pólvora.
La combinación del calor y los gases producen una alta presión si la reacción esta
contenida en un recipiente como puede ser un arma.
En sus comienzos la fabricación era muy larga y tediosa, ya que la mezcla se realizaba
humedeciendo todos sus compuestos y se los colocaba en unas especies de vasijas de madera
las cuales tenían unos mecanismos de agitación por un tiempo de entre 12 y 15 horas
hasta que se produzca una mezcla homogénea. Luego se prensaba para eliminarle el agua
hasta que quedaba la mezcla seca y sólida, luego por medio de rodillos se la molía para
producir el graneado deseado; y por último se grafitaban los granos obtenidos.
El grafito es una forma de carbón y es el principal elemento de los lápices. El nombre
grafito proviene de la palabra griega GRAPHEIN que significa escribir. El que también se
lo utiliza en lubricantes, ceras, baterías y motores eléctricos.
A su vez se las puede clasificar en tres tipos: "pólvoras vivas": cuyos granos
van de uno a tres milímetros y son de rápida deflagración.
· "Pólvoras lentas": con
granos de cuatro a doce milímetros, las cuáles arden más lentamente.
· "Pólvoras progresivas":
de granos más gruesos, y cuya combustión es paulatina y aumenta a medida que el
proyectil avanza a través del ánima.
La granulación se indica con la letra F (fine). Cuantas más
veces se repita la F más fino será el grano. Espero que con este artículo haya aportado
algo acerca de este tema tan complejo cómo es el de las pólvoras.
Resulta evidente, que la pólvora a recorrido un largo camino en su historia, y creo que
en este momento ha llegado casi al pináculo de su evolución, ya que los adelantos
tecnológicos con relación al arte de la guerra, en este momento, ya pasan por una
tecnología que va más allá de las armas ligeras.
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