Carta a un periodista

 

Por: Dr. Angel Augusto Lois

 

 
Carta a Un Periodista: Luis Majul, Por el Dr. Lois
Sobre un Editorial del Diario La Nación por Alberto G. Bosio
La sociedad actual y Las Armas de Fuego
Análisis de un Editorial del Diario Clarín por Jorge Saenz

Me pareció interesante compartir con los lectores de este newsletter este E-mail, que el Doctor Angel Augusto Lois envió al conocido periodista argentino Luis Majul. Este email, es coherente con nuestra filosofía de tratar que la opinión   publica y en especial los comunicadores sociales que tanto la influyen, dejen de culpar a estos objetos inanimados, las armas, de todos los males de la sociedad.

Estimado Luis y equipo: En primer lugar una sugerencia... porqué no enviar diariamente a todos los que estamos registrados en vuestra Libreta de Direcciones las preguntas del Foro para que éstas puedan ser respondidas más tarde desde el lugar en que disponemos de la PC?
Las respuestas se recibirán a posteriori del programa, pero podrían servir para refrendar las recibidas... si es que ustedes finalmente hacen alguna evaluación o estadísticas de las mismas. Este sistema sirve además para responder más pensadamente las preguntas.
Les comento, y a partir de éste comentario imaginarán a que me referiré, que los escucho diariamente entre las 6.50 y las 7.25 mientras en "mi cueva" armo pacientemente las balas que dispararé el domingo en el polígono... por lo tanto no puedo distraerme en intentar llegar telefónicamente y menos aún "cibernéticamente".
Acertaron!!! Me parece un absurdo descabellado y aún más una hipocresía pensar que el aumento de penas para los delitos con armas de fuego pueda disminuir el índice de delincuencia y menos aún frenar la "compra de armas...
"Para frenar la delincuencia no es necesario aumentar las penas sino hacer cumplir efectivamente la ley, porque por dura que ésta sea, sino se cumple, el delincuente sigue delinquiendo.
Me quiero imaginar que ustedes sabrán que los delincuentes no compran las armas en una armería, ni se registran en el RENAR ni tramitan una Portación legal...
Las armas se las proveen en el "mercado negro", del que muchos hablan pero nunca lo inhabilitan..., o los delincuentes de más "categoría" las alquilan para "trabajos" específicos.
La compra de armas... dividamos en éste caso el tema... habemos civiles que las compramos habitualmente para disfrutar de nuestro deporte, el cual conlleva un permanente y estricto entrenamiento no sólo en su manejo sino en la seguridad para nosotros y quienes nos rodean.
Los de éste grupo, seguiremos siempre comprando armas... mientras la economía de éste país lo permita.
El otro grupo de "compradores" está constituido por personas que asustados por el elevado índice de inseguridad piensa que con un arma estará más seguro... y en éste caso la realidad tal vez sea la opuesta, porque esa gente compra compulsivamente un arma por temor y no por "amor" como en el grupo anterior.
Esa gente seguramente sería más feliz comprando una bicicleta o un equipo musical antes que un arma. Considero que aunque pasen exitosamente el examen psicofísico necesario para estar en regla, no tienen la "mentalización" de un tirador deportivo.
A éste grupo de gente lo "eliminaremos" el día que en éste país TODOS!!! nos pongamos las pilas, comenzando por nuestros gobernantes, y se hagan cumplir las leyes CAIGA QUIEN CAIGA!!! como muchas veces nos recitaron vana y melifluamente... Convengamos que a nosotros, tiradores, ésta gente no nos sirve ni nos interesa porque no son ni serán deportistas y por sobre todo están más expuestos a "accidentes" que posteriormente serán mal utilizados por la prensa para capitalizar "pseudoopiniones" acerca de la "peligrosidad extrema de las armas"...
En éste caso, amigos, LA CULPA NO ES DEL CHANCHO...Ahora yo les pido a ustedes, personas brillantes e inteligentes que me expliquen la razón de insistir con esa musiquita de que "la gente no debe tener armas"... o porqué cada vez que se "quiere acabar con la violencia" se miran "golosamente" los archivos del RENAR en lugar de salir a recorrer las calles y tugurios...Creo que en esa línea argumental deberíamos incluir a los automotores, canchas de fútbol, elementos de cocina, bates de béisbol, soga náutica, cinta aisladora, fósforos, encendedores, estufas a gas, braseros y hasta un manojo de algodón o una bella pluma de faisán que mal usados puede causar la muerte.
Quisiera también que me ilustraran acerca de las estadísticas de criminalidad y abuso de armas por parte de la legión que poblamos los archivos del RENAR o bien de las muertes producidas en polígonos de tiro en el transcurso ya sea de un día normal o de un torneo... Podríamos agregar a éste último punto avalanchas y agresiones del público hacia los deportistas y jueces...Yo acepto que puedan o no gustar de las armas como a mí no me interesa el fútbol... Pero algún día tómense por sana curiosidad periodística... el tiempo para recorrer, CON LA MENTE BIEN ABIERTA!!! las instalaciones de un polígono y observen a un niño de 10 o 12 años con su carabina .22 cómo pacíficamente se concentra y coloca un "poroto" de plomo de 3 gramos dentro de un círculo de 1 cm a 50 metros... Vayan luego a una línea de 150 metros y podrán ver, con similar escenografía a una persona mayor usando uno de nuestros históricos Mauser 1909 y colocando el "poroto" de 10 gramos en un círculo de 2 cm... Siendo alumno de 5º año de la secundaria tuve mi primer acercamiento y contacto con un Mauser cuando nos llevaban para rendir las condiciones de tiro... a partir de allí he quedado ligado a éste maravilloso mundo deportivo... No soy violento ni agresivo... mi familia y yo estamos integrados a las armas y las respetamos.
Sólo pido ser también respetado y que no se distorsione la esencia de un noble deporte... De niño y aún joven, jugué al fútbol y llegué a ir circunstancialmente a una cancha a ver un partido... no me llamó la atención, pero no por ello lo defenestro. Sin más los saludo atentamente y hago votos para que Dios ilumine vuestras mentes respecto de éste controvertido tema.
Quedo a vuestras órdenes de considerarlo oportuno.

Firma: Dr. Angel Augusto Lois - DNI 7.754076
PD: Si esto fuera al baño... por favor que sea al de Lorena, no raspa...

Editorial Diario La Nación

La Nota Editorial publicada por el Diario La Nación de Buenos Aires, esta plagada de informaciones inexactas, que contribuyen a producir desinformación sobre un tema tan delicado, ya que como lo encontramos en muchos casos en la prensa no especializada, el total desconocimiento de los autores los hace sacar conjeturas y conclusiones aventuradas.
Postulándose como idóneos en la materia, con conocimientos de criminología, o legislación, opinando entonces sin bases sólidas, influenciando a la opinión publica. Un Error muy común entre estos analistas, es confundir a los Legítimos Usuarios y a los delincuentes, a las armas legales, que forman parte de una actividad licita, comercial, deportiva, industrial, etc. con las armas que si proliferan en la sociedad, de mercados negros. Con esa información equivocada, vemos muchas veces, que se alzan voces solicitando mayor control sobre los tenedores legítimos, y sobre las armas registradas, olvidando sistemáticamente las armas del otro circuito que son las que forman parte de los ilícitos. Muchos legisladores se hacen eco de esta información errónea, ya que resulta mas fácil cercenar los derechos de los que se someten a la Ley que perseguir a los Ilegales.

Reproducimos la nota, y la contestación enviada al periódico por Lectores, y publicada por ese medio.

Señor Director:

"Me refiero al editorial "El fácil acceso a las armas", del 16 del actual. Propicia que nuestra sociedad reclame el control de armas, como lo hicieron las madres de Estados Unidos. "Ellas no pretenden su prohibición -vedada por la 2a. enmienda-, sino la realización de exámenes psíquicos a los compradores, espera de varios días para la entrega del material luego de su compra y que se impida el acceso a éste para los que tengan antecedentes penales. "Por una vez hemos logrado lo que a los Estados Unidos les parece deseable. "En nuestro país, para ser usuario legal de armas, se debe acreditar: aptitud psicofísica mediante examen médico, inexistencia de antecedentes penales, medios lícitos de vida, domicilio, ser mayor de edad, idoneidad mediante certificado de instructor oficial del Renar. "Por lo tanto, la liberalidad en la circulación de armas que el editorial imputa al régimen registral argentino es inexistente, pues el control es eficaz, probando las estadísticas del Renar que de 750.000 legítimos usuarios sólo el 0,01% se ha visto involucrado en actos impropios, en su mayoría meras infracciones o situaciones de legítima defensa, que es un derecho legal y natural de las personas y no un ilícito. "Quienes dejan armas al alcance de niños -otro tema del editorial- deben ser sancionados con rigor. La actitud de unos pocos irresponsables no puede ser causa de que se perjudique a los que actúan con prudencia y respeto a la ley. "Ninguna prohibición de armas redundará en mejora de la seguridad, pues los delincuentes no entregarán las suyas, que no son las registradas en el Renar. A ellos se les deberán requisar donde las tengan. Beccaria, padre del moderno derecho penal y de la humanización de las penas, dijo: "Las leyes que prohiben llevar armas sólo desarman a los no inclinados a delinquir..., no disminuyen los homicidios, sino que los aumentan, porque es mayor la confianza en asaltar a hombres desarmados que a los armados"." 

Alberto G. Bosio Abogado, vicepresidente del Foro Nacional de Entidades de Tiro y del Tiro Federal de L. de Zamora

Del Diario Clarín

Peligrosa proliferación de armas

Es lícito poseer armas de fuego, ya sea para protección o con fines deportivos, pero es alarmante que muchas personas las adquieran desconociendo los riesgos que entrañan. Varios pasmosos y lamentables hechos policiales muestran, en estos últimos días, cómo una soterrada amenaza se va convirtiendo en preocupante realidad: el aumento de la tenencia de armas de fuego en manos de particulares, cuyo uso indiscriminado puede acarrear gravísimas consecuencias.  Sería inexcusable ligereza atribuir este auge armamentista a alguna moda que en su momento pasará casi sin dejar huellas, o achacarlo sólo a la facilidad con que pueden ser adquiridas legalmente las armas de fuego denominadas de uso civil, porque existe también un mercado ilegal en el que es posible obtener armas de características prohibidas.  En gran medida, la propensión a armarse es un inaceptable recurso extremo que muchos se han sentido compelidos a emplear, atemorizados por la insuficiencia de la protección policial y judicial para vidas y bienes, y sometidos a las tropelías de una delincuencia cada vez más numerosa, fuertemente armada, carente de escrúpulos, exacerbada por la impunidad con que actúa y violenta hasta el desprecio por la vida humana. Pero ni siquiera ese sentimiento de indefensión sobre cuyo crecimiento y peligrosidad se ha alertado reiteradamente en esta misma columna es pretexto válido para justificar que el imperio de las leyes, sostén de toda convivencia civilizada, sea suplantado por una primitiva justicia por mano propia. Aún estaba fresca la noticia de la muerte de un muchacho abatido a balazos por el médico al que acababa de asaltar, cuando otro joven que pretendía cometer un arrebato cayó tiroteado por una señora. Son frecuentes consta en las crónicas periodísticas los enfrentamientos armados entre malhechores y sus víctimas, comerciantes o particulares a quienes una infortunada ocurrencia popular denomina justicieros si el resultado del tiroteo los favorece. Si bien la legítima defensa está contemplada en la legislación penal, para hacerla valer deben mediar especiales circunstancias que, en la práctica, no siempre ha sido posible comprobar. Es lícita la posesión de armas de fuego debidamente registradas, ya sea que sus propietarios las empleen para protegerse o con fines deportivos. Lo alarmante es que muchas personas las adquieren desconociendo su uso, sin prever el cúmulo de penosas complicaciones que les pueden acarrear, y por fuera de los mecanismos legales. La tenencia de un revólver o una pistola no sólo exige ciertas aptitudes para utilizarlos sin riesgos sino, además, un sólido equilibrio psíquico. Durante los incidentes ocurridos en la avenida Santa Fe y sus inmediaciones con motivo de la visita del presidente Clinton, por ejemplo, la televisión difundió la imagen de un particular que salió de su casa disparando al aire con la intención de ahuyentar a los manifestantes, y hace también pocos días, en la localidad de Ingeniero Budge, una discusión doméstica y banal desencadenó un tiroteo entre dos mujeres: una, de 18 años, murió, y otras dos sufrieron heridas. La proliferación de armas hace que aparezcan también, con demasiada frecuencia, en los estadios de fútbol y hasta en las escuelas. Estos episodios son apenas algunos botones de muestra de una anárquica situación que merece mayor y más profunda atención de las autoridades. Confluyen en ella la insidiosa acción del miedo y la difundida sensación de inseguridad que gravita sobre el ánimo colectivo, y prospera por la facilidad creciente con que es posible obtener un arma de fuego

La Sociedad actual y las armas de fuego

La problemática de las armas de fuego y la seguridad, y su tratamiento en los medios de comunicación parecerían ser una constante en nuestra sociedad.
Políticos, periodistas, especialistas y advenedizos de todo tipo opinan sobre este delicado tema, tratando de llevar el agua a su molino. Tanto comunicadores trabajando para sus clientes, como opinadores sin conocimiento, están llenando espacio en los medios con falsas informaciones.
En Argentina, estamos sufriendo una invasión de violencia mediatica, que hace percibir una sensación de inseguridad que muchas veces no coincide con las estadísticas. Mucha de esa inseguridad, les da elementos a los formadores de opinión, para tratar de sacar las armas legales de la sociedad (la contrapartida es el aumento de armas ilegales en manos de delincuentes).
Este esquema, por lo que estoy viendo se esta repitiendo en otros países de la región. Me gustaría recibir otras opiniones, sobre todo de quienes utilizan las armas como medio de desarrollo deportivo y personal, aun como forma de esparcimiento, que muchas veces contribuye socialmente llevando victorias en el área deportiva para la misma comunidad. quisiera saber si
perciben una sensación similar, o si hacen una lectura diferente de este fenómeno. Gracias - Gabriel Rensonnet

Postulado

Escuchado por ahí: Leyes Anti-Armas:

"La teoría de los defensores de las leyes restrictivas, sostiene que una mujer encontrada muerta en un callejón, violada y estrangulada con sus pantymedias, es de alguna manera moralmente superior a una mujer que explica a un policía cómo hirió fatalmente a su atacante impidiéndolo de realizar sus actos criminales".