| ANSIEDAD Y RENDIMIENTO DEPORTIVO |
| Por: Dres. Royo Maya, M. Sara Usieto, R. Burgaleta. J. Aztarain |
| El alto rendimiento en el deporte ha estado siempre directamente relacionado con los aspectos psicológicos. Los psicólogos que trabajan en la mejora del rendimiento deportivo desde hace varias décadas (1), han tratado de estudiar de qué forma influían las características psicológicas de los deportistas en sus resultados (2). Gran parte de los fracasos se achacaron a problemas debidos al manejo de la ansiedad (3) y otros fueron enunciados incluso como "fobia al éxito" (4). Con posterioridad, otros autores han estudiado más intensamente la ansiedad y cómo ésta influye sobre el rendimiento deportivo (5). A lo largo de esta revisión se definen conceptos generales y otros más específicos (zona de función óptima, percepción del esfuerzo realizado, instrumentos de medición de ansiedad competitiva, etc.) que han suscitado numerosas investigaciones y publicaciones durante los últimos años. La ansiedad es considerada como un factor o rasgo permanente de la personalidad. Este es el grado de ansiedad que presenta generalmente un individuo en la mayoría de las situaciones. Es la disposición latente a comportarse de manera más o menos ansiosa bajo situaciones de stress (7). La ansiedad también es considerada como un estado temporal, aquélla evocada por circunstancias especiales, y se refiere a los sentimientos subjetivos de tensión que un individuo experimenta en determinadas circunstancias percibidas como amenazadoras, sin relación con el verdadero peligro presente. Algunas de las manifestaciones somáticas de la ansiedad más inmediatas son: palpitaciones, tensión muscular, sensación de fatiga, irritabilidad, boca seca, sensación de frío, agarrotamiento de manos y pies, peso en el estómago, ganas de orinar, distorsión visual, temblores, náuseas, vómitos, meteorismo, aumento de la tensión arterial, aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio. Algunos de los indicios cognoscitivos son: confusión, olvido de detalles, incapacidad para concentrarse y para tomar decisiones. Se presentan interacciones entre el factor riesgo (permanente) de la personalidad y la aparición del factor estado (situacional y temporal); un alto nivel de ansiedad-rasgo predispone generalmente a los individuos a tener niveles elevados de ansiedad-estado en situaciones percibidas como estresantes y amenazadoras para su prestigio y su autoestima. Por tanto, en el deporte de competición, la persona con una ansiedad-rasgo elevada es generalmente más propensa a experimentar sentimientos de ansiedad-estado más elevada que la persona con nivel bajo de ansiedad-rasgo (8). Esta situación depende de cómo un individuo interpreta las circunstancias competitivas particulares. Su interpretación se verá influida por diversos factores tales como las experiencias anteriores, la capacidad y el entrenamiento en el manejo del stress. En las bases de la valoración de ansiedad precompetitiva y rendimiento deportivo se encontró que cada atleta rinde mejor cuando su ansiedad precompetitiva está dentro de un rango estrecho (9). Además este rango o zona de óptimos resultados puede ser bajo, moderado o alto, dependiendo de cada atleta en particular. Cuando la ansiedad precompetitiva se sitúa fuera de este rango, el rendimiento se deteriora.
ANSIEDAD-ESTADO:
ANSIEDAD-RASGO:
AROUSAL:
AMENAZA:
STRESS:
ANSIEDAD PRECOMPETITIVALa ansiedad precompetitiva es un estado de "arousal", displacentero y negativo, que ocurre durante las 24 horas anteriores a una competición. La preocupación que está asociada con la ansiedad precompetitiva no se experimenta únicamente con el corazón, sino con el cuerpo entero. Los deportistas sienten tensión muscular, "mariposas" en el estómago, deseos de orinar y boca seca, que sugieren que están fuera de control. Sus pensamientos llegan a focalizarse en ellos mismos, autorrelacionarse y son negativos. La mayoría de los deportistas tendrán una combinación de estas respuestas durante el período precompetitivo. Sin embargo, el grado con el cual influyen en el rendimiento depende fundamentalmente de la interacción entre la unicidad y la situación competiva (11). La ansiedad precompetitiva resulta de un desequilibrio entre las capacidades percibidas y las demandas del ambiente deportivo. Cuando las demandas percibidas están equilibradas con las capacidades percibidas, se experimenta un estado óptimo de arousal (alerta/vigilancia). La ansiedad precompetitiva resulta cuando la destreza y la habilidad del deportista no son percibidas como equivalentes a las del contrincante. La investigación realizada por WALTER KROLL ha demostrado que al menos cinco factores intervienen en la ansiedad precompetitiva:
Comentaremos ahora los dos mecanismos por los que la ansiedad precompetitiva puede afectar al rendimiento:
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