| Muchas veces las condiciones climáticas se
convierten en un oponente temible. La luz, la lluvia, el viento muchas veces condicionan
al tirador a lograr un buen desempeño. Cuando hayamos dominado técnicamente la posición
y disparemos con carabinas o pistolas y cartuchos de probada precisión el mayor, desafío
que encontraremos será el viento. Este contrincante invisible es un duro oponente, al
cual hay que saber vencer con inteligencia y una buena dosis de observación y lectura del
campo de tiro.
El legendario Lones Wigger (EEUU) luego de un magnífico resultado logrado en un
importante evento en Camp David le dijo a su entrenador porque había ganado con un gran
resultado, a pesar del terrible viento que golpeaba el campo de tiro.
...(sic) "Al llegar al campo de tiro comprobé la dureza del viento, entonces tuve
este pensamiento, el 80% de los tiradores no sabe tirar en estas condiciones climáticas,
le tienen miedo al viento, los restantes dominan el viento pero me tienen miedo a mi...
hoy gano yo"...
De esta frase podemos sacar tres conclusiones fundamentales:
· Los tiradores que no saben tirar bajo malas condiciones
climáticas están psicológicamente derrotados. Es imposible que logren un buen
rendimiento, mucho más difícil será que ganen.
· Quien domina la técnica de tiro con viento corre con dos
grandes ventajas, la primera es que sabe que hacer y como lograr un diez en esas
condiciones, la segunda es el aumento de la autoestima y la certeza de poder lograr un
buen resultado.
· Quien domina esta técnica es temido por los demás
competidores otorgándole gran chances de ganar.
Sin querer entrar en complicadas explicaciones matemáticas y
trigonométricas aplicadas a la balística exterior podemos tomar estos breves conceptos.
Tomemos como ejemplo un viento cruzado de 5 m/s. (briza suave) que en el transcurso del
vuelo del proyectil afecta su vuelo en forma lateral de derecha a izquierda.
La bala recorrerá el campo de tiro a una velocidad promedio de 330 mts/seg tardando para
recorrer 50 mts 0,1515 segundos, tiempo durante el cuál el viento habrá recorrido 79,5
cms. Lo que significa que de no haber resistencia al avance del viento nuestro impacto se
hubiera desviado casi 80 cm del centro.
Quienes disparámos estas disciplinas sabemos que esto imposible y que nuestro disparo se
desviará afortunadamente unos pocos centímetros, ¿pero cuantos y porqué?
En realidad el coeficiente balístico aerodinámico de la bala retrasa y disminuye la
acción del viento en la desviación del proyectil sin importar el peso de la punta o la
velocidad del mismo, razón por la cuál podemos llegar de esta forma a la teoría del
retraso de Didión que ha demostrado su eficacia y precisión en las lectura de tiro con
carabinas y fusiles.
Un proyectil lanzado a 330 mts/seg habría tardado en llegar al blanco (50 mts.) unos
0,1515 segundos. Multiplicando este valor por 500 cm/s que es la velocidad del viento
resultaría un valor de 75,8 cm que son 3,7cm menos del desplazamiento del viento con
relación al suelo. Esta diferencia es la distancia que , teóricamente, el proyectil se
desplaza lateralmente del lugar apuntado.
La fórmula expresada es: D = Vv * [ t - (X/Vo) ]
D = desviación
Vv= velocidad del viento en m/s
t= tiempo de vuelo del proyectil hasta la distancia X
X= distancia al blanco
Vo= velocidad inicial del proyectil
Si bien es imposible hacer estos cálculos durante la competencia, si deberíamos tener en
cuenta que prestarle atención a las banderas u otras referencias fijas que nos den
información del comportamiento del viento durante la competencia serán fundamentales
para la obtención de un bueno resultado.
Por esta razón se debe entrenar cuando las condiciones climáticas son desfavorables
probando la real incidencia del viento con la munición que estemos utilizando.
Será determinante en nuestro rendimiento tomar como referencia de disparo siempre la
misma posición de la bandera. Por ejemplo si estamos disparando con un viento lateral de
izquierda a derecha y la bandera flamea en un ángulo X siempre debemos disparar con la
bandera en esa posición.
Durante el proceso de puntería debemos asegurar el tiro al momento en que la bandera este
en la misma ubicación cada disparo, si las condiciones lo permiten deberíamos corregir
nuestra mira al principio de la competencia para luego hacer correcciones menores y
establecer el lugar de impacto respetando el ángulo de la bandera cada tiro.


Mira regulada
con la bandera a 90°
Punto de impacto en el centro.
Al bajar la
intensidad del viento si disparamos el punto de impacto cambiará por tener las miras
reguladas para una gran intensidad de viento.
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Sabiendo controlar el viento y teniendo la certeza de lo que
estamos haciendo el logro de un buen resultado será mas fácil de obtener minimizando la
incertidumbre de lo que pudiera ocurrir con nuestro impacto sobre el blanco. Aunque no lo
parezca esto es muy simple, se debe tener la paciencia suficiente para disparar todos los
tiros con la bandera en la misma posición.
Conocer el comportamiento del viento y su real incidencia en la competencia eliminará esa
sensación de incertidumbre que muchas veces parecen agobiar a algunos tiradores.
Como experiencia personal puedo poner un ejemplo. Durante el campeonato nacional de tiro
desarrollado en la provincia de córdoba en el año 2001, el viento fue el gran desafío a
vencer. Era un lugar espléndidamente abierto con un polígono bellísimo situado en una
meseta rodeado de sierras y campos verdes hermosos.
El día de la final los veinte mejores tiradores competiríamos por el podio. Yo estaba en
el puesto 8 que había sido mi ubicación en la general con un magro puntaje. Pablo
Alvarez, el mejor tirador argentino de los últimos tiempos, estaba en el puesto 1 con la
ventaja de disparar junto a la pared, esto hacía difícil poder ganarle pero, de acuerdo
a mi experiencia, de los demás tiradores solo cuatro más podrían controlar el viento
Rosendo Velarte, Ricardo Rusticucci, Pablo Pomarolli y quien escribe.
Además del viento la temperatura era un problema real, pues era extremadamente baja para
esa época del año, cerca de los 5° grados con la aclaración que el día anterior
habíamos disparado con 36° y con esa diferencia térmica así la prueba se hacía mas
difícil aún.
Esto me llevo al siguiente análisis Ricardo, Rosendo y Pablo saben controlar el viento
pero no tienen un estado físico en las mejores condiciones lo que les va a dificultar la
prueba durante su desarrollo y sobre todo hacia el final, Pablo como Yo somos profesores
de educación física y estamos en un estado físico aceptable para asumir desgastes
prolongados en el tiempo en condiciones desfavorables.
A pesar de no estar debidamente entrenado, este razonamiento me dio gran confianza y
seguridad en la competencia que iba a encarar, y el desarrollo de la misma lo demostró,
era tal el viento y el frío que por momentos sacaba al tirador de la posición de tiro.
Me propuse tener muchísima paciencia y disparar todos los tiros con la bandera igual y
así lo hice. Finalmente perjudicó mas el frío que el viento pero el resultado fue el
previsible, entramos a la final los cinco que supuse en estas posiciones, Alvarez,
Pomarolli, Rio, Rusticucci y Velarte.
Esto me demostró lo importante de tener confianza en cada tiro a pesar del viento, y que
nunca jamás bajo ningún concepto se lo debe subestimar, si lo hacemos se convierte en un
gran enemigo. Si lo sabemos controlar bien, el viento será una herramienta mas para ganar
pues el se "encargará" de eliminar oponentes.
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